la hechicera de la TIERRA

La hechicera de la tierra

Esa mujer con carácter solitario, fierecilla bohemia que huía de las multitudes como si fuesen el mismísimo diablo...para buscar en la soledad, la compañía de la hermosa y sabia naturaleza.

Esa mujer de aspecto descuidado que un día, en una juventud algo lejana, fue modelo en un mundo superficial de consumo que más que gloria la llenaba de melancolía....

Aquella mujer sabía que ahora era una bruja.

Podía distinguir el lenguaje del universo, se comunicaba con los animales y sufría en su alma el maltrato a su madre tierra, cada vez agredían más su amada tierra...

Ya no era joven guerrera, los años habían pasado y con ellos se habían llevado su lozanía, siempre atrevida en busca de aventuras inolvidables, montaba a lomos de su yegua vigorosa, llamada la Imperiosa, por su vigoroso carácter indomable. Recorría parajes a veces inhóspitos a la velocidad semejante que recorre un lince cuando avanza tras su presa.

El tiempo había pasado por suave piel, era mujer madura, castigada por los años y el trabajo, en sus manos marcadas estaban sus hazañas del esfuerzo realizado al compartir su vida día a día con la a veces dura naturaleza pero reconfortante naturaleza.

Manos cubiertas de grietas negrecidas por el contacto con la tierra, esas manos contaban al mundo la experiencia en la vida.

Había comprendido aquello que un sabio llamado Sócrates, cuna de la filosofía, había dicho en algún tiempo...sólo sé que no sé nada. Cada día que pasaba se daba cuenta que no sabía nada... Aunque tenía experiencia se había dado cuenta que en la naturaleza nunca se llega aprender todo, cuanto más sabes menos comprendes...te das cuenta de la pequeña partícula que son los seres humanos...

Pero ahora, era una hechicera, además de entender el lenguaje del universo y haberse convertido en guerrera de la luz, cabalgaba al galope por las entrañas de los bosques salvajes y profundos, inundados por naturaleza viva bañada en ríos y cascadas, lugares mágicos llenos de vida todavía intacta por aquel que destruye todo aquello que ama...

Vivía entre piedras, montaña y agua, animales y fuego.

Conocía su poder, su intuición le decía como son en realidad las cosas, ya había conseguido que el miedo no fuese su enemigo, sino su gran compañero que le avisa de los peligros de la vida, predecía el futuro que traía la evidencia....

El amor era su forma de comunicarse con el mundo, a través de él percibía las señales, que indicaban su camino, podía así entender a la humanidad que cada día se alejaba de sí misma.

La luz le indicaba siempre el buen camino, el de la verdad de la vida...

Estaba anocheciendo, el bosque se confundía en sombras, los pensamientos absorbían los segundos y su gran preocupación era EL FUEGO PROVOCADO POR EL HOMBRE.

Un gran bosque ardía,el Eume, para muchos una gran tristeza, para la hechicera... era un puñal que atravesaba su corazón herido. Sabía que destrás de ese fuego vendría la sequía y más tarde las inundaciones...sin árboles no hay vida...

Los robles que resguardaban la sabiduría de antaño fueron quemados, con ellos toda la pureza de la tierra, los castaños, los helechos reales, los animales huían del fuego, alimañas, jinetas, jabalís, lobos, serpientes, zorros, ardillas, todos huían de la llamas que quemaban la fraga del Eume,

Un paraíso quemado por el cruel hombre!!!

Maldigo al hombre!!! Gritó la hechicera.- Pagará muy caro su avaricia!!!

Han herido el corazón de la madre tierra, la hechicera está enfadada sabe que la madre tierra no perdonará al hombre y pagará caro todos sus pecados!!!

Grita!!!!!! con furia un sonido que hiela el aire y se cuela entre las entrañas de los hombres que lo escuchan.

El conjuro está hecho, la hechicera dictó sentencia....

VIVIRÁN MALDITOS LOS HUMANOS PENANDO EL SUFRIMIENTO ESCRITO EN SU PECHO!!!

La hechicera no perdonará al hombre asesino de su madre tierra hasta que pague el precio de su arrepentimiento…aún sabiendo que la madre tierra volverá a recuperar su pureza!!!

El conjuro está hecho, la hechicera dictó sentencia....

Agonizarán sedientos, las plagas y el hambre será ahora su herencia.

El hechizo sólo se romperá con el arrepentimiento verdadero de toda la humanidad y mientras exista un solo hombre que se aproveche de la debilidad de otro ser vivo y de la naturaleza que le da vida, el castigo continuará a través de los siglos.

El conjuro está hecho, la hechicera dictó sentencia....

El hijo del hombre nacerá enfermo y el padre sufrirá su pena y esta, será su castigo.