un paraiso en la tierra donde no existe ruido
Cuando dormidos en la casa , la primera noche sentimos un vacio en nuestra vida, el silencio nocturno era aterrador, vehíamos de un lugar de ruidos y no entendiamos como se podía dormir sin escuchar nada sólo nuestra respiración...
Cuando ya aprendimos a disfrutar tal maravilloso evento, descubrimos el sonido del ruido-roer , que no era otro que miles de ratones y ratas hacíendo ruido con sus uñas,intentando abrir agujeros para llegar a posibles alimentos y alcanzar más lugares de madriguera, compartian el techo del hogar, hasta que dimos con la solución que no era otra que cerrar agujeros por donde se cuelan y forman sus viviendas.
Pasó el tiempo y nos hemos acostumbrado a disfrutar el silencio y la falta de ruidos, en ese bello lugar sólo se oyen pájaros, perros, gatos , algún tractor de cuando en vez.
Algún tiro que otro en tiempos de caza y el sonido magistral de la lluvía al caer o del viento al enfadarse, las tormentas maravillosas y temibles a la vez, son los únicos sonidos de ese paraiso terrenal.
Disfrutar del silencio, aceptarlo sin miedo, escuchar lo que acontece, estar atento a las cosas que ocurren, detectar algo que va a suceder por el sonido, todo esto que era la esencia humana por naturaleza se ha perdido en los grandes pueblos y ciudades.
Han perdido el silencio y el sonido de la naturaleza.
Utrella!!!








Jo dijo
Yo el silencio lo echo desde luego mucho de menos. Se lo han cargado con la indiferencia total de la gente. No lo entiendo, ¿no buscan calidad de vida? ¿Cómo pueden hablar de calidad de vida en sus ciudades, si están llenas de ruido, agobios de tráfico, alarmas que suenan, estrés de los habitantes y multas en los parabrisas? Qué infelices; les han dado ruido a cambio de malos humos; y el ciudadano solo ha conseguido estrés, nervios y enfermedades que venden enlatadas en los supermercados.
22 Julio 2011 | 02:26 PM