somos lo que hemos vivido y nos han enseñado en nuestra niñez
Cuando nofler era tan sólo una niña pequeña, linda y rubita, con cara de buena, una niña según las fotos y su madre que llamaba la atención por la luminosidad de su cabello. Era además una niña buena, rebelde a la hora de comer pero generosa a la hora de compartir.
Cuando cumplió tres años, nacio su hermanita pequeña , una niña preciosa y guapa, morena con unos ojazos verdes, que linda era pero su madre estaba triste...la niña no iba a ser igual que los demás...
Cuando su madre estaba de parto, algo no iba bien y en vez de hacerle una cesaria el médico que la atendió que ya no tenía buena fama en sus partos....la saco con forceps, creo que se llaman así, le hizo daño a la pequeña en el cerebro, al día siguiente de nacer se le puso toda la frente negra....sin duda un mal presagio.
Hasta que cumplió cuatro años nadie se dió cuenta de algo no iba bien, que la niña a partir de entonces en vez de aprender como el resto, retrocedía hasta quedarse en la edad de un bebe de dos años, no era capaz de confeccionar una frase y no pedía ir al cuarto de baño, así siempre hasta su edad actual , tiene 39 años, la que todavía le llaman en la familia la niña.
Nofler tuvo que aprender que la vida es dura, ya que creció al lado de una persona dependiente cuya vida por algún error humano o por un antojo divino se torció el destino de lo que podía ser una gran amiga o hermana para convertirse en una personilla dependiente de ella y de su madre.
Dormir con ella es todo un suplicio, incluso ahora, canta y grita casi toda la noche, el sufrimiento de la persona que la acompaña es una tortura quizá más cruel que cambiarla cuando se hace sus necesidades, no dormir bien por la noche es muy fastidiado pero no dormir bien por que alguien al lado grita es una tortura china.
Quizá por esto y muchas más cosas nofler se convirtió en un ser diferente, comprensible y respetuoso de todo lo que le rodea.
Cuando alguien se queja por que su marido ronca...a nofler hasta le puede parecer mal, porque el sacrificio es parte de la vida y no nos podemos quejar de tonterías.
Utrella!!!





Jo dijo
Es cierto, la sociedad está tan mimada y malacostumbrada que se queja por tonterías. Y las cosas que realmente importan, como la salud, las deja pasar delante de sus ojos. Porque, ¿cuando un joven consume un litro de cocacola un día sí y el otro también, no está quemando su salud de un modo absurdo, ridículo? A los cuarenta años tendrá como mínimo diabetes.
1 Febrero 2011 | 06:39 AM