¿se debe despedir a los empleados públicos?¿como se mide la capacidad de trabajo de cada persona?
Ayer en la radio de Julia Otero en onda cero, hablaron del tema pero a estas conclusiones, no llegó nadie todavía, aunque seguro que todo está descubierto..pero decir la verdad tiene un precio muy alto.
Se habla de los empleados de las empresas públicas.......todos esos miles de millones de empleados de esas empresas que están ahora en entredicho, su futuro, su sueldo, sus funciones, su aportación al pais.
Lo primero , el Sr.Mango, que opinó gratuitamente sobre despedir a los empleados públicos, púes decirle que Nofler opina: ¡¡¡¡¡¡"Atende o teú"!!!!! , como se dice por mi tierra, porque cuando alguien habla sin el total conocimiento de causa de algo que no tiene la suficiente información, comete algunas imprudencias y es que aunque sea libre de opinar como todo el mundo, siempre aparece alguien que haga de ese comentario una cuestión de estado y lo lleve por un camino erróneo, algo muy frecuente en esta sociedad con tendencia a llevar los temas hacía otros derroteros más mediocres y menos profundos.
Para opinar sobre un tema tan cuestionando por tantos y algo tan importante como es el trabajo de otros en los tiempos en los que corremos, hace falta tener ciertos argumentos y cierta información de todos los bandos o partes implicadas. Es muy fácil cortar la cabeza de otros que no sea la nuestra, pero conviene siempre hacer buen juicio antes de juzgar al azar cualquier cuestión planteada.
Si se pudiese despedir a los empleados del estado estaríamos dandoles carta blanca a los que ya la tienen pero aún más, a los políticos que se toman la política como camino hacía la riqueza personal y no la del bien del pueblo, que desgraciadamente en estos tiempos existen muchos así.
Miren señores, ustedes no se han parado a pensar que los empleados públicos están para pararle los pies a las cacicadas de los políticos, si los despiden, los políticos capean a sus anchas, sin escrúpulos y sin verguenza.
¿Saben ustedes para que está contratado un interventor de una administración pública?, pués nada más y nada menos que para fiscalizar el gasto público, para que el político de turno no derroche, otra cosa es que lo haga, que derroche con o sin su consentimiento, ya saben quien hizo la ley hizo la trampa, pero imaginense que pueda el político corrupto desperdirle cuando no le guste lo que opine respecto a una operación que le interesa al político de turno. Imaginen tambien despedir a un policia , o a un juez, o a un inspector de hacienda o a cualquier empleado público que está para velar los intereses del dinero de la comunidad, saben cuantos datos manejan los empleados públicos de la comunidad, saben lo que supondría un empleado enfadado con la administración? pudiendo manipular esa información? Está bastante claro que no interesa despedir a estos cargos públicos.
Pero la pregunta está servida, es evidente quien sería el perjudicado si se permitiese despedir en la empresa pública:
¿a quien cesarían el contrato, si pudiesen despedir a un empleado público? seguramente a los del bando contrario (de otro partido político) o a los rebeldes que defienden sus derechos y el derecho de una administración más competente , profesional y justa.
Si los empleados públicos tuviesen un par de...., le pararían los pies a muchos políticos, de hecho apuesto que existen algunos que lo hacen poniendoles un buen reparo de legalidad a las obras sin sentido, gracias a estos últimos no se producen ciertas anomalías en la gestión del buen hacer.
Si se pudiese despedir a los empleados públicos sólo se depedirian a los que protestan por defender algo y ese algo puede ser lo que posiblemente cambie para mejor la administración, a los sumisos no se les despedirá nunca ya que jamás se oponen a nada , callan como muertos y dan por bueno lo malo, estos son la mayoría de empleados de las administraciones, no quieren entrar en polémicas y problemas.
Sólo a los que tienen algo que opinar y tambien a los que van con cada color político, sólo estos son presas fáciles para un despido inmediato, con lo cúal , las gamberradas políticas están más que aseguradas si se pudiese despedir a los empleados públicos, los políticos serían plenamente felices y gestioinarian la política a su libre albedrío, sin contrarios, sin enemigos en el frente, tan sólo con sumisos todo sería muy fácil de conseguir sus objetivos..........
Pero mejor relajemos un poco ya que no tiene mucho arreglo lo anterior, cambiemos de pregunta dentro del mismo tema,
¿como se mide la productividad o capacidad de trabajo en una empresa privada o pública?
En una empresa privada todos lo sabemos, objetivos, alcanzar objetivos, si tú rindes , sacas tú trabajo adelante y cumples objetivos, tendrás un asegurado tú puesto si a la empresa le va bien.
Pero y si eres empleado público.....¿objetivos???????
Pues temo decirles unas cuantas verdades, en la empresa pública no se valora igual, la productividad depende de la relación de amigismo que tengas con los políticos, única y exclusivamente.
Un empleado que no hace horas en el pasillo de los despachos de los grandes jefes y de los políticos, nunca llegará a ser nadie en la administración.
Un empleado trabajador siempre será un empleado trabajador nada más, nunca ascenderá ni nada parecido.
Un empleado ambicioso y buen diplomático, llegará lejos, muy lejos.
Claro que en todo existen excepciones y alguna vez ,contadas, se premia al trabajador ejemplar, pero esto casi nunca suele suceder, salvo que el Jefe supremo sea una persona honrada, sincera e inteligente, valores que son poco frecuentes y menos todos en una persona que además tenga mando.
Está muy claro, para que funcione bien la administración, depende sólo de que haya por casualidad una persona sensata y honrada que tenga un puesto muy elevado y que dirija esta administración con rigurosa disciplina, pordíamos añadir que este personaje está en vías de extinción.
Si existe esta persona, les aseguro que está garantizado un buen rendimiento de la empresa pública, pero si al contrario, el que dirige es un golfo y no tiene principios rigurosos por los que guiarse, lo único que le va a preocupar es entrar y salir antes de tiempo, no cumplir el horario, cobrar más y trabajar menos, conseguirá tambien que los empleados a su cargo hagan lo que le des la gana porque este no va a molestarse en supervisar el trabajo , tan sólo sí se preocupará en humillarlos haciendole favores personales para tenerlos bien debajo del pie.
Esto es así como lo cuento, para que la empresa pública funcione, sea rentable, genere servicios, no se derroche, todas estas cosas y más, sólo dependen del tipo de persona que sean los jefes tales como Interventor, Secretario, Tesorero, Directores Generales,Jefes de Servicio, Jefes de Sección, Planificadores, Coordinadores, etc....
Estas personas son en conjunto los responsables de que funcione bien o mal.
Si estos descansan, la administración descansa, si por el contrario hacen que la administración sea más competente lo será.
Un psicoanálisis en profundidad , una entrevista personalizada y con tiempo de sobra para analizar a los jefes y a cada uno de sus subordinados, sería más que suficiente para ver ustedes el resultado.....bueno y después un control de cerca para que funcione de verdad, aunque si las personas son honradas consimismas son honradas con la administración, no tengo ningúna duda.
Si las personas dijesen la verdad otro gallo cantaría, lo malo es los que por miedo callan y no cuentan lo que sienten, por conservar su status dentro de la empresa y por no jugarse sus gratificaciones o productividad.
En la empresa pública, no se analiza la profesionalidad de sus empleados y su capacidad de trabajo, se basan en cursos para justificar sus ascensos, cursos que algunos ni se acuerdan de su contenido, que para llevarlos a la práctica es bastante complicado.
Sólo cuenta que engorden el curriculum con cursos, muchas veces inútiles que no les suelen servir para nada más que para faltar horas al trabajo, ya que a propósito son en horas de trabajo.
Los jefecillos o jefes suelen ser bantante lamentables, por eso sucede lo que sucede, apatía profesional.
El jefe no produce, porque producir significa destacar, trabajar y hacer trabajar a los subordinados, mucho trabajo para cobrar lo mismo haciendolo o no, dense cuenta que si no lo hacen no pierden nada, al contrario ganan en tranquilidad.
Pero si además destacas corres peligro de que te coman lo tiburones que acechan su presa un piso más arriba para apropiarse de méritos de otros, entonces llegan a la conclusión de que si haces lo mínimo y cobras por ello y por no dar la lata...¿para que correr ese riesgo?.
Esto es España, así son las cosas y así se las he contado.
Desgraciamente esto sólo lleva a reflexión, pero nunca a dar un paso hacía delante, seguro que será hacía atrás, no interesa que las cosas cambien, todos lo sabemos.
Utrella!



metanoia dijo
Veo que conoces bastante bien el funcionamiento de la administración pública. Tal vez hayas trabajado para la Administración... Pero tienes razón en lo fundamental. En la Administración también hay despidos, aunque solamente pueden producirse mediante un expediente que justifique esa sanción, pues de una sanción se trataría. Es la ley la que puede despedir a un empleado público. Hay que preservarlos de los caprichos políticos. Eso está claro. El que deba mejorar la selección de personal, su gestión, no tener más del necesario, etc., me parece bien, pero querer utilizar los mismos criterios en la empresa privada y en la pública me parece ignorar que persiguen finalidades muy diferentes. La una es el beneficio, la otra el servicio. Eso no impide que en muchas parcelas puedan aprender la una de la otra.
29 Octubre 2010 | 11:34 PM