hemos creado un mundo fícticio, nada es lo que parece
Y los especuladores viven de ello como si fuesen chupasangres, una falsa comodidad nos invade cada instante en las ciudades, que al mismo tiempo que fingimos vivir bien nos roba la verdadera felicidad y nos roban la libertad de vivir sin necesitar "instrumentos inútiles".
Si lo pruebas lo comprobarás, si presciendes de ellos observarás que no los necesitabas, era más feliz cuando tienes poco que cuanto más tienes. A medida que adquieres bienes la felicidad se escapa, se aleja de tí, los bienes se convierten en problemas y en menos tiempo para ser feliz.
A la gente del mundo entero le encanta Galicia, cuando la descubren adoran Galicia y vuelven a ella, en ella a parte de verde y naturaleza encuentran a sus gentes, gentes de aldea buenas y trabajadores, siempre sonriendo y dandote todo lo que tienen,.
Por eso todo el mundo vuelve a Galicia para encontrar bien entre sus tierras, pero sin pensar que esto se desvanece cada día que pasa, apenas quedan ya jovenes, sólo quedan los mayores, los jovenes se han ido a las ciudades a buscar un futuro muchas veces falso de provecho añorando sus tierras y sus casas pero engañados con la falsa felicidad que da una ciudad.
Cuando mueran los mayores, dentro de poco las tierras quedaran abandonadas, los pueblos también y ya no habrá apego a nada, ya no quedará la esencia de lo que un día fuimos los hombres, todos seramos seres despiadados y egoistas que destruiremos cada espacio verde sólo por ser verde.



Joaquín Martínez dijo
Ese es el futuro que nos espera. El hombre dejó por un tiempo de ser troglodita, pero dentro de poco volverá a enterrarse bajo tierra; cada vez le queda menos, cada vez nuestra vida se llena más de cemento y asfalto, que son equivalentes a las cuevas del pasado.
28 Julio 2010 | 01:14 PM